FOYER: LIBROS

La desiluisión como principio supremo de juicio

Pasquale D'Ascola: "Assedio ed esilio"

Premio Literario Internacional Independiente

2016, cuarta edición: novela, primer premio (novela inédita)

Asedio y exilio definen dos momentos - o, quizás, dos aspectos complementarios - de la biografía del protagonista, un Innominado antifascista quien, asediado por una desilusión metódica elevada a principio supremo de juicio, vivirá su vida como una “muerte en contumacia”.

Sin embargo, asedio y exilio son también el signo palpable del triunfo de la individualidad - la cual no puede ser que anárquica y, por su misma naturaleza, intolerante frente a aquella asfixia (en el mejor de los casos) enmascarada de liberación que es el Estado. (“El estado”, dice el Innominado, “es una de las formas que asume la parálisis de todo sistema racional [...] un sistema racional se configura motu proprio con la finalidad primaria de garantizar a si mismo su existencia sobre el individuo”.)

 

Decisivo es el significado del concepto de “asedio”, que parecería describir, más que una condición estática, el atornillarse dialéctico de dos instancias distintas y contrarias: una pública, que lucha para domesticar al sujeto; y una privada, que es expresión del sujeto mismo en su irreductible reacción ante la opresión de la instancia pública. “Exilio” - condición al límite de la psicopatología, o tal vez del estetismo - se vuelve así sinónimo de “liberatorio auto ahogo”, representando la única salida al alcance del individuo.

 

Cabe preguntarse si el cuaderno que el Innominado deja, fragmentado y desprovisto del más mínimo hilo lógico, sea lo que parece (el intento extremo y patético del asediado-exiliado de reconstruir y formalizar a posteriori el sistema, la Weltanschauung de la cual su vida ha sido coherente preámbulo: entonces el fracaso clamoroso y definitivo del sujeto) o lo que parecería (el síntoma del rechazo, lúcido y radical, hasta del autoengaño que representaría articular un sistema para tumbar a otro: entonces el triunfo clamoroso y definitivo del sujeto). Nos gusta suponer que esta última sea la solución del enigma, y esto tan sólo porque dicha solución es la única que admite aquella fe en el sujeto como instancia histórica irreductible y, bajo determinadas condiciones, invencible que parecería animar el relato - escrito, hay que decirlo, de manera magistral.

Alberto Asero

D'Ascola Pasquale è il qui pro quo di Pasquale Edgardo Giuseppe Dascola che, privato a un’anagrafe lombarda dell’apostrofo meridionale, di questa privazione ha fatto il suggello della propria forzata quanto desiderata eteronimìa. L’intuizione di questa possibilità si è andata configurando a seguito della scoperta di avere troppe origini per averne una, o una sola. Gli assomiglia un termine francese, déraciné, aggettivo sostantivato e dolente tanto che nel proprio luogo natale, eh già, Milano, Pasquale D'Ascola si è sempre sentito in una sorta di domicilio coatto ma, non riuscendo per motivi economici, a trapiantarsi nella Neverland che ha sempre immaginato di propria competenza, è riuscito però a ritrovarsi a suo bell’agio tra "monti sorgenti dall’acque ed elevate al cielo cime ineguali". Vicino o piuttosto tra i confini che meglio definiscono le possibilità di uncarattere al limite. È stato docente in una autorevole istituzione dello Stato. Con l'intenzione o, con Cioran, con la tentazione di esistere e, per quanto il verbo suoni imponente alle orecchiedei falsi modesti, egli scrive.

© 2020 Orizzonte Atlantico, Italia

Agenzia letteraria, P.IVA 12184030018

Associazione culturale, CF 94078090019

  • LinkedIn
  • YouTube
  • Facebook